Un video difundido en redes sociales muestra agresiones verbales de una integrante del sindicato contra empleados, lo que reaviva críticas sobre su forma de actuar y su pérdida de credibilidad en distintas plantas.
Un video que comenzó a circular recientemente en redes sociales ha provocado indignación entre trabajadores de distintas plantas industriales al mostrar lo que muchos describen como el verdadero rostro del Sindicato Independiente Nacional de Trabajadores y Trabajadoras de la Industria Automotriz (SINTTIA).
En las imágenes se observa a una integrante del sindicato confrontando de manera agresiva a trabajadores, lanzando insultos y afirmando que dentro de la organización “SINTTIA manda”. Durante el altercado, la mujer utiliza diversas groserías y exige que los trabajadores se alineen con el sindicato, asegurando que quienes formen parte de sus filas deben obedecer sin cuestionamientos.
El video rápidamente generó reacciones entre empleados de diferentes empresas, quienes señalaron que este tipo de comportamiento confirma las preocupaciones que desde hace tiempo han expresado sobre el actuar del sindicato.
Varios trabajadores comentaron que la actitud mostrada en la grabación refleja una cultura interna autoritaria, donde la presión y la intimidación sustituyen al diálogo y la representación genuina.
Las críticas hacia el sindicato no se limitan únicamente al incidente del video. En diversas plantas industriales también se han difundido señalamientos sobre presunto mal manejo de cuotas sindicales, afiliaciones promovidas mediante regalos y promesas que, según los trabajadores, nunca se han cumplido.
Este conjunto de situaciones ha provocado que en algunas empresas los empleados decidan no dar oportunidad al sindicato de representarlos. Tal es el caso de General Motors San Luis Potosí y de la planta Yazaki, donde los trabajadores han rechazado su presencia. Para muchos empleados, el video simplemente confirma lo que ya sospechaban: que detrás del discurso sindical existe una forma de operar basada en presiones, confrontaciones y promesas incumplidas.