Home Uncategorized 28 millones durmieron con el estómago vacío; otros llenos de galletas: académicos

28 millones durmieron con el estómago vacío; otros llenos de galletas: académicos

by Crónicas y Verdades

Por Daniela Medina/Sinembargo.com:

Al menos 28 millones de personas en México no tienen la respuesta ni
la certeza de si podrán llevarse un alimento a la boca el día de
mañana. Casi una cuarta parte de la población total no tiene dinero
suficiente para tener acceso a la canasta básica y darle de comer a su
familia. Y si lo logran, será por el “beneficio” de alguno de los 6 mil
700 programas sociales que les llenará el estómago con chatarra. En un
país que contaba con la capacidad para proveer de alimentos locales y
saludables a sus habitantes, una serie de decisiones tomadas para
favorecer la economía, derivaron en la actual crisis de malnutrición:
millones sin comer, millones con sobrepeso, millones con diabetes. ¿En
qué momento perdió México su autosuficencia alimentaria?

Ciudad de México, 16 de octubre (SinEmbargo).– “Los
mexicanos consumimos alimentos por dos razones: lo que hay y para lo que
nos alcanza” y a pesar de vivir en una país con las condiciones
climáticas para producir la mayor parte de lo que sus ciudadanos se
llevan a la boca, actualmente más del 50 por ciento de lo que se come,
viene del extranjero.

Lo anterior lo dice la investigadora Julieta Ponce Sánchez a SinEmbargo,
quien especifica que la seguridad alimentaria en México está
garantizada sólo en términos de calorías pues desde hace algunos años se
cuenta con una disponibilidad de 3 mil 200 kilocalorías por persona al
día, lo cual supera las necesidades de cualquier adulto promedio, no
obstante, la mayoría de ellas provienen de una alimentación poco
saludable.

promo el hambre en

“La disponibilidad de los alimentos se ha garantizado
gracias a las cadenas comerciales. Es más fácil garantizar alimentos
cuando la camioneta de Gamesa, Sabritas o Coca Cola llega a las
comunidades más vulnerables y esto ocasiona que las tiendas del Gobierno
federal –como las Diconsa, que son más de 25 mil puntos de venta por
todo el país y sin capacidad de refrigeración– vendan productos
industrializados, que tienen adicionado sodio, azúcar y grasas trans, a
que tengan vida de anaquel”, expone Ponce Sáncez.

Estos tres ingredientes fueron los que empezaron a cruzar
las fronteras a partir de Tratado de Libre Comercio (TLCAN) y que hoy
relacionamos con el problema de nutrición y de salud del país. Los ves
en barritas de cereal, galletería, preparaciones para endulzar leche,
cereales dirigidos a niños, todo lo que ya es parte de la dieta habitual
y que hoy está culturalmente identificado con las familias”, dice la
directora del Centro de Orientación Alimentaria (COA).

Mireya Vilar Compte, académica del Instituto de
Investigaciones para el Desarrollo con Equidad de la Universidad
Iberoamericana, define que una persona tiene seguridad alimentaria
cuando tiene acceso a una alimentación variada, inocua y de calidad en
todo momento, tanto en términos geográficos como monetarios.

Dice en entrevista con este medio que en el país se mide a
través de la Escala Mexicana de Seguridad Alimentaria, en la que
mediante una serie de preguntas se categoriza a la población en cuatro
dimensiones: seguridad alimentaria, seguridad alimentaria leve, moderada
y severa.

“ [A lo largo de los años ha habido] variaciones muy tenues
en donde en realidad no corresponde –y es una de las cosas que más
preocupa– al nivel de intervenciones sociales que hay. Por ejemplo,
actualmente se dice que Prospera no está vinculado a mejoras en la
inseguridad alimentaria pero es muy difícil afirmarlo porque es un
programa que se instrumenta desde antes de que se midiera, entonces el
contrafactor es que no sabríamos cómo estaríamos en ausencia de estos
programas.

A partir de la Cruzada contra el Hambre no se vieron
modificaciones reales y esto condujo a que el Instituto Nacional de
Estadística y Geografía (Inegi) midiera de una forma distinta la
inseguridad alimentaria, les hicieron algunas modificaciones en términos
del parafraseo y cambiaron el orden, y eso condujo a estimadores un
poco distintos a lo del Consejo Nacional de Evaluación de la Política de
Desarrollo Social (Coneval)”.

Hay una gran preocupación de porqué si hay un programa
como la Cruzada contra el Hambre no está cambiando el indicador y en vez
de revisar la política o la estrategia, lo que han hecho es echarle la
culpa al indicador, se tendrían que revisar ambos”, dice.

COMER COMO UN ACTO POLÍTICO

La nutrióloga y especialista en sistemas alimentarios,
Julieta Ponce menciona que las decisiones político-económicas del
Gobierno mexicano lo han hecho perder su soberanía alimentaria, es
decir, su capacidad para tomar resoluciones y garantizar el Derecho
Constitucional que dice en el Artículo 4 que la alimentación debe ser
nutritiva, suficiente y de calidad.

“No es suficiente hablar de que hay alimentos sino que
eso ha convertido el acto de comer en un acto político, porque su lugar
de origen dice mucho de la política del sistema alimentario del país”,
dice.

Se refiere específicamente a las decisiones tomadas por el
Estado Mexicano en la crisis alimentaria mundial de 1982 y la firma del
TLCAN en 1994, que fueron determinantes para la situación actual de
desnutrición y obesidad: “En 1980 México producía suficientes alimentos
para la población mexicana y para mantener el modelo económico
decidieron vender esos alimentos y también comprarle al extranjero, de
donde venían ya procesados para aguantar las grandes distancias, con
características de calidad que deciden los otros países enviar a México y
a favor de los grandes monopolios de productos ultraprocesados […] ¿por
qué esas decisiones económicas ahora se tienen que resolver en los
consultorios nutricionales?”.

“A la vez que se firmó un tratado comercial con miras a
fortalecer el sistema económico, debió privilegiarse a las personas y al
medio ambiente. Esto provocó que México fuera perdiendo autosuficiencia
alimentaria y por ende soberanía, porque hoy México no puede decidir
sobre su sistema alimentario debido a que al menos la mitad de los
alimentos dependen del extranjero”, continúa.

Source: http://rss.galeon.com.es/cronicasyverdades.xml

You may also like

Crónicas y Verdades